Hoy te entrego mis ofrendas y diezmos,
y porque te obedezco,
tú bendices la obra de mis manos.
Tú suples todas mis necesidades
y nada me faltará.
Tengo protección sobrenatural y,
por fe, soy libre de deudas.
Abre las ventanas de los cielos
y derrama bendiciones
para que sobreabunden.
Declaro bendición sobre mi familia
y todas mis generaciones venideras
en el nombre de Jesús, amen.